Si estás por comprar un inmueble, un auto, o hacer una operación de monto importante, y te pidieron justificar "de dónde salió la plata", es probable que necesites una certificación de origen de fondos. Es un trámite distinto al de ingresos, aunque a veces se confunden — acá la diferencia y cómo se resuelve.
Qué es la certificación de origen de fondos
Es un documento firmado por un contador público matriculado que da fe de la procedencia de una suma de dinero puntual — no de cuánto ganás en general, sino de dónde salió específicamente el dinero usado en una operación determinada. El contador revisa la documentación que le presentás (venta de un bien anterior, herencia, ahorro acumulado, préstamo, indemnización, etc.) y certifica que esa suma tiene un origen lícito y verificable.
Cuando corresponde legalización, se gestiona ante el Consejo Profesional de la jurisdicción aplicable al trámite. Como estoy matriculada en Provincia de Buenos Aires y CABA, puedo orientarte sobre cuál corresponde en tu caso.
Para qué te la piden
Este trámite existe principalmente por las normas de prevención de lavado de activos que exige la Unidad de Información Financiera (UIF). Los "sujetos obligados" — escribanías, bancos, inmobiliarias en ciertas operaciones — tienen que reportar y, en algunos casos, exigir esta certificación cuando el monto de una operación supera determinados umbrales. Los casos más comunes:
- Compra de un inmueble o de un vehículo, cuando el monto lo amerita.
- Acreditación de una suma importante en una cuenta bancaria.
- Aportes de capital en una sociedad.
- Cualquier operación patrimonial donde la contraparte (escribano, banco, entidad) necesite justificar de dónde salió el dinero.
Qué documentación necesitás
Acá no importa cuánto ganás por mes, sino de dónde salió el dinero de esta operación puntual. Se documenta el hecho concreto que generó los fondos. Algunos ejemplos habituales:
- Ahorro acumulado: recibos de sueldo o facturas emitidas del período en que se generó ese ahorro, más los extractos que muestren la acumulación y, si presentás, la declaración jurada de Bienes Personales. El extracto por sí solo prueba que tenés el dinero, no de dónde vino.
- Venta de un bien anterior (propiedad, auto): boleto de compraventa o escritura de esa venta previa, más el comprobante de cobro.
- Herencia o donación: declaratoria de herederos, hijuela, o escritura de donación.
- Préstamo: si es bancario, el mutuo con la entidad. Si es de un particular o familiar, contrato de mutuo y documentación que respalde el origen de los fondos de quien presta.
- Venta de inversiones o moneda extranjera: resúmenes de la cuenta comitente o boletos de compraventa.
- Retiro de utilidades de una sociedad propia: acta de distribución y respaldo contable.
- Indemnización o liquidación laboral: comprobante del pago recibido.
En todos los casos sumá tu DNI, constancia de CUIT/CUIL, y el monto y fecha de la operación. Para la contraparte (inmobiliaria, escribanía, banco): razón social, CUIT y domicilio completo — van como destinatarios ciertos del informe, y sin ese dato no se puede legalizar. Conviene también preguntar quién exige el trámite (escribanía, banco, UIF), porque cambia el nivel de detalle que te van a pedir.
Como cada caso es distinto, lo primero es contarle al contador de dónde salió la plata — la documentación que hace falta se arma en base a eso, no es un listado único para todos los casos.
Cómo es el trámite, paso a paso
- Contás tu caso: qué operación estás por hacer y cuál es el origen real de los fondos.
- Enviás la documentación que respalda ese origen (ver ejemplos arriba).
- El contador revisa, redacta y firma la certificación, y la legaliza digitalmente ante el Consejo Profesional.
- La recibís lista para presentar ante quien la exija — escribanía, banco, u otra entidad.
Cuánto tarda
El plazo habitual es de hasta 48 horas hábiles desde que se recibe la documentación completa. En este trámite en particular, el tiempo real depende mucho de qué tan clara y completa esté la documentación que respalda el origen — un caso con un solo comprobante directo se resuelve más rápido que uno que combina varias fuentes de fondos. Mirá qué factores concretos alargan o achican ese plazo en cuánto tarda una certificación y de qué depende.
¿Es lo mismo que la certificación de ingresos?
No. La certificación de ingresos habla de tu capacidad de pago en general (cuánto ganás o facturás). La certificación de origen de fondos habla de una suma de dinero específica, usada en una operación puntual, y de dónde salió esa plata en particular. Podés necesitar una, la otra, o las dos, según lo que te pida la contraparte de tu operación.
¿Necesitás certificar tu capacidad de pago en general, por ejemplo para alquilar? Mirá la guía de certificación de ingresos. ¿Parte del origen de los fondos viene de criptomonedas? Mirá certificación de origen de fondos en criptomonedas.
¿Necesitás justificar el origen de una suma de dinero?
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